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NINFAS

Descripción - Cuidados Específicos - Reproducción - Longevidad

Descripción de las Ninfas

pareja de carolinas

Las Ninfas, comúnmente llamadas Carolinas o Ninfas Carolinas, son aves agrupadas en la misma familia que las Cacatúas, dentro del orden de las psittacidas endémicas de Australia.

Pueden alcanzar los 35 cm de longitud contando su cola, la cual puede llegar a ser casi igual de larga que su cuerpo.

En cuanto a sus colores es posible encontrarlas en multitud de combinaciones aunque en estado salvaje su plumaje es gris con dos coloraciones anaranjadas a ambos lados de la cara y con la cabeza y la cresta de color amarillo, siendo de un color más vivo en los machos.

Son aves muy inteligentes a las que podemos domesticar. Esta es la principal cualidad por la que se han convertido en uno de los pájaros más comunes como mascota. Pueden aprender palabras e imitar infinidad de sonidos e incluso llegar a aprender canciones mediante silbidos.

Lo más recomendable es conseguir una Ninfa papillera que haya nacido en cautiverio acostumbrada al contacto con los humanos y así poder sacarla de su jaula a diario para interactuar o jugar con ella. Existen personas que incluso las pasean por la calle mediante un arnés especial.

Recordad huir de aquellas aves capturadas de su medio natural, esto fomenta el furtivismo y pone en serio peligro a las especies. Aparte de que son solo unas pocas las que consiguen llegar con vida a nuestro país.

Cuidados Específicos de las Ninfas

Si hemos decidido aventurarnos en adoptar una Ninfa debemos asegurarnos de conocer sus cuidados básicos para que la vida de nuestra pequeña sea lo más agradable posible.

Lo primero que debemos tener en cuenta es la jaula en la que vivirá. Es muy importante que esta sea lo más grande que podamos ofrecerle, pues las ninfas son aves muy activas y están constantemente investigando, jugando y trepando. Las dimensiones mínimas de la jaula deben ser de 50 x 50 x 65 cm de altura. Los barrotes deben estar separados por unos 2 cm como máximo.

En la jaula, debemos incorporar ciertos accesorios como son el comedero, el bebedero, posaderos donde pueda pararse el pájaro, etc. Estos accesorios mencionados, corresponderían a los imprescindibles para hacer posible la vida de nuestra Ninfa pero no serán los únicos, pues es recomendable instalar escaleras, columpios, espejos, juguetes de madera o pelotas con los que el animal pueda entretenerse y realizar ejercicio.

En cuanto a la limpieza de la jaula, esta debe llevarse a cabo a diario. Lo mejor es disponer de una jaula que incorpore una bandeja extraíble en su parte inferior separada por una reja del área donde se encontrará el pájaro. Este tipo de jaulas facilitan mucho la limpieza de la jaula.

Diariamente tendremos que limpiar la bandeja y los comederos y bebederos. Además destinaremos un día a la semana para realizar una limpieza más profunda de los barrotes, posaderos, etc. asegurándonos de que queden bien limpios y desinfectados.

-Alimentación-

La alimentación de las Ninfas no dista mucho de la que tienen otras aves tropicales similares. Son animales muy particulares en cuanto a gustos alimenticios, pues cada Ninfa tiene los suyos propios. Lo ideal es ofrecer una gran variedad de alimentos cuando todavía son jóvenes ya que de adultas se vuelven más reacias a los nuevos sabores.

Su alimentación principal debe basarse en la parte seca como son semillas y demás mixturas que podemos encontrar en cualquier comercio dedicado a las mascotas.

Debemos completar su dieta con otra parte húmeda. Esta dieta comprenderá a diferentes frutas y verduras. Tendremos que proporcionar un pedazo de fruta o verdura diariamente a nuestra Ninfa.

Aunque como bien hemos dicho, cada Ninfa tiene sus gustos, por lo general les encanta la espinaca, los brotes de semillas, las fresas, las bananas, etc.

Podemos dar de vez en cuando otros tipos de alimentos como gusanos de los que venden en las tiendas de animales para reptiles, huevo cocido o incluso algunos trozos de pollo.

Reproducción en las Ninfas

Si disponemos de una pareja de Ninfas y queremos que críen, Debemos conocer ciertas prácticas que harán que nuestra cría de Ninfas sea un éxito.

De primeras debemos saber que las Ninfas deben haberse criado en pareja o en grupo desde pequeñas porque si los machos no han tenido contacto con hembras desde que son jóvenes, perderán el instinto para reproducirse. Además, para poder criar Ninfas, ambos individuos deben tener al menos un año de vida. También tendremos que cuidar mucho su alimentación, proporcionando agua fresca continuamente y suministrando alimento de calidad así como colocar un hueso de jibia o piedra de calcio.

Si se cumplen estos requisitos podemos dar inicio a nuestro periodo de reproducción.

El primer paso será el de proporcionarles una caja nido a la pareja donde puedan colocar los huevos para incubar. Unas medidas básicas para la caja nido podrían ser 20 x 34 x 23 cm. Siendo más alta que ancha y los 23 cm de profundidad. Conviene saber que las Ninfas no realizan nido, por lo que resultará conveniente colocar una capa de virutas de madera de unos 3 cm de espesor en el fondo del nido.

Una vez hayamos colocado el nido, el macho comenzará un ritual de cortejo hacia la hembra que consiste en piar y realizar a su vez movimientos con la cabeza. Realizará esta danza varias veces hasta que la hembra le deje pisarla.

Una vez la hembra ha sido fecundada, esta colocará los huevos en el nido que le proporcionamos. El número suele oscilar entre 5 y 7 huevos que ponen en días alternos (cada 48h).

La incubación se realiza de forma totalmente compartida entre los machos y las hembras. Por lo general son los machos los que incuban durante el día y las hembras quienes lo hacen durante la noche, aunque no siempre se cumple esto. Mientras uno de la pareja incuba, será el miembro que queda libre el encargado de proveer la comida al otro.

Es importante que acostumbremos a los padres a inspeccionarles el nido, pues podremos llevar un control más exhaustivo y conseguiremos una nidada más fructífera. Cuando inspeccionemos el nido, siempre elegiremos los momentos en que ambas Ninfas están fuera o les avisaremos con unos golpecitos previos a abrir el nido.

A los 7 días, podemos comprobar si existe algún huevo que no sea fértil para apartarlo y así hacer que las hembras puedan dedicarse mejor a los huevos que si lo son. La forma de comprobar los huevos fértiles es la siguiente:

-Cogemos un huevo y lo colocamos al trasluz de una lámpara. Si se trata de un huevo fértil, se podrá observar un fino hilo rojo en la yema del huevo.

Debemos quitar los huevos no fecundados puesto que en ocasiones ponen 7 huevos o incluso más y no son capaces de cubrirlos todos. De esta manera nos aseguraremos de que se incuben debidamente los fértiles.

La eclosión del primer huevo como norma general suele suceder en el día que hace 20 desde su puesta, aunque el polluelo llevará casi todo un día piando desde dentro del propio huevo. Los demás huevos irán eclosionando de igual manera que en la puesta, en días alternos.

Los padres comenzarán a alimentarlos a partir del segundo día de vida.

Longevidad de las Nifas

La esperanza de vida de las Ninfas se situá en torno a los 15 años de edad aunque con buenos cuidados pueden llegar a vivir hasta 20 años.