Wara-Wara Agapornis

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AGAPORNIS

Descripción - Cuidados Específicos - Reproducción - Longevidad

Descripción de los Agapornis

raton

Los Agapornis o Inseparables, son una especie de ave perteneciente a la orden de los Psittaciformes y se incluyen en la familia de los Psittaculidae.

Estos pájaros alcanzan un tamaño que oscila entre los 12 y los 15 cm y un peso de entre 28 y 60 gr.

Existen multitud de razas en esta especie distinguibles principalmente por su variedad de colores. Los más comunes que podemos ver en cautividad son los Roseicollis, Fischeri y los Personata.

Los Roseicollis tienen el pico de color claro, mientras que los Fischeri y los Personata presentan un color rojo intenso en todo el pico y un circulo blanco que rodea sus ojos.

Los Agapornis pueden relacionarse entre ellos normalmente sin ningún tipo de problemas pero debemos saber que si mezclamos un ejemplar de alguna de las razas de las que posee el anillo ocular blanco con otro de otra raza de los que no lo poseen, sus descendientes presentarán unos colores más vivos y llamativos pero estos polluelos nacerán estériles, por lo que les será imposible reproducirse.

En los Agapornis predomina por encima de todo los colores verdes y naranjas o amarillos, aunque podemos encontrarlos en prácticamente cualquier color. Los hay azules y blancos, blancos totalmente, amarillos, lilas, etc.

Son animales muy habilidosos con sus patas además de disponer de la capacidad para imitar sonidos y en algunos casos palabras.

Cuidados Específicos de los Agapornis

Los Agapornis, no reciben el nombre de Inseparables por casualidad. Este seudónimo se les atribuye por su conocida monogamia.

Estos pájaros, acostumbran a buscar a su media naranja para emparejarse de por vida y una vez que se han unido, si uno de los individuos de la pareja fallece, el miembro que sobrevive tiene muchas posibilidades de sufrir la misma suerte que su cónyuge y terminar muriendo de pena. Por este motivo se aconseja que se mantengan siempre por parejas si se adoptan como animales de compañia a estos pájaros.

Entonces, si estas pensando en adquirir un Agapornis, debido a los motivos que acabamos de mencionar, deberías hacerte a la idea de adoptar dos, por lo que tendremos que pensar en el espacio y comodidades que necesitaremos.

Después es aconsejable conocer la procedencia del animal que vamos a adquirir. Lo ideal es hacernos con un ave papillera, nacida en cautividad y acostumbrada al contacto humano, pues de esta manera podremos acostumbrarla a nosotros fácilmente y soltarla para que vuele todos los días por casa e incluso pasearla por la calle con un tipo de arnés que se vende específico para estas aves.

Lo primero será conseguir una jaula apta para ellos. Las dimensiones mínimas que aconsejamos son las que permitan a los pájaros batir sus alas, aunque estaría bien que la jaula ofreciese a tus Agapornis la posibilidad de realizar pequeños vuelos.

En cuanto a los accesorios que instalaremos en la jaula se encuentran los posaderos, el comedero, el bebedero y un nido en el que puedan resguardarse cuando sientan frío. Recordemos que son animales tropicales, por lo que será conveniente ofrecerles un clima lo más parecido a su medio natural. Los mantendremos alejados de las corrientes de aire, evitaremos las temperaturas extremas y podemos aumentar las horas de luz colocando una lámpara en las proximidades de la jaula.

En las épocas más calurosas como en el verano, resulta muy beneficioso instalar una pequeña bañera para que los Agapornis puedan refrescarse.

Los Agapornis son pájaros juguetones que no dudarán en volar hasta tu cabeza si los sueltas o interactuar con las personas que conozcan con su pico.

-Alimentación-

Reproducción en los Agapornis

La Agapornis alcanzan la madurez sexual en torno al primer año de vida.

Para este proceso tendremos que conocer perfectamente el sexo de nuestros pájaros, pues resulta común en esta especie que lleguen a emparejarse dos hembras, llegando incluso a realizar una puesta cada una que por supuesto no traerán pollitos.

En este punto, decir que lo más aconsejable para la cría de Agapornis es juntar a pájaros de la misma raza. Como mencionamos anteriormente, el cruce de razas puede dar lugar a descendientes estériles o incluso a huevos vacíos.

Una vez seguros de que tenemos un macho y una hembra (lo más aconsejable es un sexaje por ADN, de una pluma por ejemplo), conviene separar a la pareja de otros pájaros que pudiesen estar conviviendo con ellos.

Lo más recomendable al preparar a los pájaros para este fenómeno es evitar los meses de mayor calor del año. Las estaciones más recomendables para la cría de Agapornis son el Otoño y la Primavera.

Para que de lugar el fenómeno de la cópula, debemos proporcionar alimento de alta calidad y agua fresca diaria, así como un hueso de sepia y pasta específica para cría de Agapornis.

A partir de los 7 ó 10 días de tener a los Agapornis recibiendo los nutrientes requeridos y acostumbrados a su nuevo hábitat, podemos instalar una caja nido con una entrada adecuada al tamaño del pájaro.

Por último tenemos que ofrecerles provisiones para la fabricación del nido. El material por excelencia es el pelo de coco, que además es fácil de conseguir en cualquier tienda de animales.

Podemos colocarlo en cualquier punto de la jaula, pues ellos mismos se encargarán de trasladarlo al nido.

Debemos tener siempre muy en cuenta, que una vez seguidos estos pasos, intentaremos molestar a los Agapornis lo menos posible. No les tocaremos el nido y prácticamente solo los incomodaremos para sustituirles el agua y la comida, sobretodo una vez haya dado lugar el cortejo.

El cortejo por parte del macho, consiste en rascarse la cabeza emitiendo unos sonidos que imitan a golpes secos y en circunvalar a la hembra moviendo su cabeza de arriba a abajo.

Esta fase les puede durar hasta 20 días, antes de que la hembra acepte ser pisada por el macho, pero una vez esto ocurre, la hembra agachará la cabeza y el macho se acoplará sobre ella formando una figura la cual es conocida como el “avioncito”.

La puesta se realiza transcurridos unos 9 o 10 días desde la cópula y esta suele oscilar entre los 3 y los 8 huevos. La hembra los incubará y el macho será el encargado de alimentarla y portar ramas para el mantenimiento del nido.

El periodo de incubación, por lo general, suele extenderse entre 20 y 24 días, pasado ese tiempo dará lugar la eclosión de los huevos por parte de las crías.

La cría de Agapornis puede tardar todo un día en romper el huevo por completo para salir. Si no es lo bastante fuerte como para hacerlo por si mismo, la madre humedecerá el huevo (si la incubación la hubiésemos realizado de manera externa a los padres mediante una incubadora, esta acción de mojar un poco el huevo la podemos realizar nosotros mismos).

Desde el nacimiento del primer polluelo al último pueden transcurrir hasta 15 días y es importante, que sean los padres quienes se responsabilicen de la alimentación de los pequeños hasta que estos hayan cumplido al menos 2 semanas de vida, aunque lo más aconsejable para iniciar una interacción con ellos es esperar a que los pequeñines hayan cumplido los 20 o 23 días.

Las crías tardarán en torno a un mes en adquirir todo su plumaje.

Si dejamos que los pollos se críen completamente son sus padres, estos los alimentarán hasta que puedan hacerlo por su cuenta, podremos desnidarlos a partir de los 2 meses de edad.

Longevidad de los Agapornis

Los Agapornis por lo general viven entre 10 y 15 años, aunque se han dado algunos casos en los que estos pájaros han llegado a vivir hasta 18 años.