Wara-Wara Salamandras

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SALAMANDRAS

Descripción - Cuidados Específicos - Reproducción - Longevidad

Descripción de las Salamandras

salamandra comun

La Salamandra es un animal perteneciente a la familia de las Urodelas dentro de la clase Anphibias, que posee hábitos generalmente nocturnos.

Su apariencia es muy similar a la de una lagartija con ciertos matices y algunas diferencias muy notables. Miden entre 18 y 25 cm de longitud, pudiendo ser algo más grandes los ejemplares hembra.

Tienen 4 patas cortas que forman un ángulo recto, con 4 dedos en las patas delanteras y 5 dedos en las traseras generalmente aunque hay muchas variantes que tienen menos.

Su piel es muy lisa y viscosa y posee glándulas tóxicas capaces de causar irritación a su depredadores.

Son anfibios por lo que necesitan tanto del medio terrestre como del acuático aunque este último en la mayoría de casos solo se utilice para depositar sus larvas.

Una de las curiosidades más destacadas de las Salamandras, es su capacidad para regenerar su cuerpo. Puede regenerar cualquier extremidad por completo, lo que resulta ya sorprendente pero es que además, puede regenerar órganos vitales como el corazón, el cerebro o los ojos.

Esta regeneración puede llevarla a cabo durante todo el transcurso de su vida.

Cuidados Específicos de las Salamandras

Si queremos adoptar una Salamandra, tendremos que acondicionar una estructura donde ella pueda satisfacer sus necesidades biológicas.

Los contenedores más aconsejables para las Salamandras son los terrarios a los que únicamente puede accederse desde su parte superior. En ellos, tendremos que instalar una serie de dispositivos para permitir que la vida de nuestra Salamandra en su interior sea posible.

Para comenzar el acondicionamiento de terrario, colocaremos un sustrato húmedo de fibra de coco o de musgo en el suelo del terrario.

Después nos encargamos de la decoración. En este apartado debemos recordar que la colocación de plantas y ramas no es únicamente con motivo ornamental, sino que también va a tener una función biológica para la supervivencia de nuestra Salamandra, ya que utilizará esta decoración para trepar, refugiarse, etc. Además las plantas y las ramas ayudarán a mantener un buen nivel de humedad.

Una vez diseñado el interior de nuestro terrario, es importante colocar alguna piedra o trozo de madera en el suelo donde la Salamandra pueda escavar su galería y refugiarse.

Existen ciertas condiciones climáticas que debemos controlar en el interior del terrario. Una es la temperatura, otra la humedad y por último la iluminación.

Las Salamandras necesitan que la temperatura ambiente oscile entre los 8 y los 15 grados. Según la región en la que vivamos, necesitaremos un tipo de sistema de control de temperatura u otro, aunque en muchos casos no es del todo necesario.

Para la humedad, lo ideal es instalar un sistema de lluvia artificial. Estos sistemas podemos programarlos para que pulverice el agua las veces que queramos durante el día. En caso de no disponer de un sistema automático, podemos pulverizar agua en el interior del terrario con un pulverizador unas 3 veces al día.

En cuanto a la iluminación, será imprescindible colocar una lámpara UVB si al final instalamos plantas naturales en el interior del terrario.

No resulta conveniente tocar a las Salamandras con las manos puesto que nuestra grasa corporal puede ocasionar daños en la piel del animal, así como sus glándulas toxicas pueden causarnos irritación a nosotros. Si fuese obligatorio tener que manipularla, tendremos que lavarnos las manos con jabón y aclararlas después con abundante agua. Deben seguir humedecidas las manos a la hora de agarrar a nuestra Salamandra.

Cualquier herida que sufra nuestro anfibio, debe ser curada con cloruro de benzalconio.

-Alimentación-

Las Salamandras son animales insectívoros (que se alimentan de insectos). Lo más recomendable es ofrecerles alimento vivo. Los insectos más adecuados para ellas son las lombrices, los grillos pequeños, pequeñas hormigas (cuidado que las hormigas más grandes pueden lastimar a nuestro animal), bichos bola, palomillas, etc.

Es conveniente ir variando los insectos pues será la forma más sencilla de que obtengan todos los nutrientes que necesitan además de 2 o 3 días por semana espolvorear vitaminas y calcio para reptiles sobre los insectos para que estos resulten más nutritivos.

Es muy frecuente que si introducimos el alimento muerto, este no estimule a la Salamandra lo suficiente como para comérselo.

Reproducción en las Salamandras

Las Salamandras alcanzan su madurez sexual en torno a los 3 o 4 años de vida.

Si queremos reproducirlas en cautividad, existen ciertos requisitos que tendremos que cumplir para que de lugar este fenómeno.

Necesitaremos disponer de un macho y una hembra. En libertad, los meses reproductivos de las Salamandras son los del otoño, aunque en cautividad pueden variar.

Con altos niveles de humedad, las Salamandras se vuelven más activas, esto estimula a su instinto reproductivo y puede hacer que aumenten las posibilidades de que se lleve a cabo el apareamiento.

Debemos saber, que la gran mayoría de las Salamandras son ovovivíparas, es decir que nacerán directamente larvas vivas en algún medio acuático, por lo que tendremos que proporcionarles un pequeño estanque en el que puedan parir.

Acostumbran a parir entre 25 y 50 larvas a las que podremos alimentar con alimento balanceado para cría de peces mientras permanezcan en su estado larvario hasta que haya transcurrido por completo su metamorfosis.

Durante la metamorfosis, es necesario proporcionar en el estanque una zona seca de fácil acceso para cuando las larvas crezcan y necesiten salir del agua.

Longevidad de las Salamandras

En estado salvaje existe muchas diferencias en cuanto a las opiniones expertas, aunque por lo que parece, la esperanza de vida de las Salamandras varía mucho según de la región en la que habite, pudiendo vivir entre los 12 y los 20 años.

En cautividad es un animal bastante más longevo pudiendo llegar a vivir entre los 20 y los 30 años.